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Un corazón para amar

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Texto central
 

Números 16

 

Introducción
 

Este mensaje puede recibirse de tres maneras:

Convencerse que es para otra persona.

Convencerse que es para uno y soportar el golpe.

Mantenerse indiferente.

Es una responsabilidad personal la forma en que recibimos la Palabra de Dios:

“Oh Jehová, ¿no miran tus ojos a la verdad? Los azotaste, y no les dolió; los consumiste, y no quisieron recibir corrección; endurecieron sus rostros más que la piedra, no quisieron convertirse. Pero yo dije: Ciertamente éstos son pobres, han enloquecido, pues no conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Iré a los grandes, y les hablaré; porque ellos conocen el camino de Jehová, el juicio de su Dios. Pero ellos también quebraron el yugo, rompieron las coyundas.” (Jeremías 5:3-5)

“Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan.” (Lucas 11:28)

 

La contradicción de Coré
 

“¡Ay de ellos! porque han seguido el camino de Caín, y se lanzaron por lucro en el error de Balaam, y perecieron en la contradicción de Coré.” (Judas 11)

Judas está hablando en contra de las falsas doctrinas y de los falsos maestros, haciendo hincapié en la influencia que tienen éstos en la congregación.

 

Contexto histórico
 

Números 16: la contradicción de Coré.

Números 14 antesala a Números 16.

Números 14: la misión de los 12 espías.

Conocieron el poder de Dios y dudaron; no conocieron al enemigo y le creyeron.

Eligieron sembrar un corazón rebelde a Dios.

Como pecado de adivinación es la rebelión.

La incredulidad es un pecado y es rebelión.

 

El levantamiento (versículos 1-3)
 

Descendientes de Leví y Rubén.

Moisés leía la ley, fue interrumpido.

Versículo 2. Los que se levantaron eran de influencia. Capaces de arrastrar a toda la congregación, y lo hicieron. Versículo 19.

 

Primera resolución de Moisés (versículos 4-11)
 

Moisés se postra, no es un dictador

“Mañana”. Les dio tiempo para pensar.

“Incienso”. Aroma delante de Dios.

 

Segunda resolución de Moisés (versículos 12-18)
 

Datán y Abiram eran de la tribu de Rubén.

Describieron a Egipto como a Canaán.

Demostraron su amor por la tierra dejada.

Vieron en Moisés a un dictador, con potencial de destructor.

Moisés da testimonio que no perjudicó a la comunidad, como se suele juzgar hoy.

 

El juicio (versículos 19-50)
 

Coré y su séquito convenció a toda la congregación.

Quisieron ser sacerdotes.

Dios quiso exponer su pecado a su santidad.

Identificaron el problema en los autores de la rebelión.

Datán y Abiram no pensaron en sus familias.

Se pidió que nadie estuviera ahí, ni tocara sus cosas.

Aarón hizo expiación por el pueblo.

Se interpuso entre la muerte y el pueblo.

Leer (bosquejo)

Francisco Ibañez

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